top of page

Informal Flood / Inundacion Informal

6ta Bienal de Arquitectura de Chicago I USA I 2025 I curada por Florencia Rodriguez

11 EN BAJA
PLANIFICACIÓN FEED CH314
PLANIFICACIÓN FEED CH3115
PLANIFICACIÓN FEED CH3117
PLANIFICACIÓN FEED CH3116
PLANIFICACIÓN FEED CH3120
PLANIFICACIÓN FEED CH3119
PLANIFICACIÓN FEED CH3118
PLANIFICACIÓN FEED CH3114
PLANIFICACIÓN FEED CH3121
PLANIFICACIÓN FEED CH3132
EstudioPlanta_CAB_063
PLANIFICACIÓN FEED CH3134
PLANIFICACIÓN FEED CH3133
PLANIFICACIÓN FEED CH318
PLANIFICACIÓN FEED CH319
PLANIFICACIÓN FEED CH3125
Ancla 1

INUNDACIÓN INFORMAL

Especulación sobre un posible futuro para la ciudad latinoamericana

Caso de estudio: Buenos Aires

BUENOS AIRES, 2075

La actual Ciudad Informal surgió de dos crisis superpuestas: la transformación del paisaje urbano causada por el cambio climático y la inestabilidad jurídica generada por los códigos urbanísticos en constante modificación.

 

HISTORIA

En 2024, Buenos Aires contaba con cincuenta y siete asentamientos informales, sin títulos de propiedad ni acceso a servicios básicos. Coexistían dos modelos paralelos de vida urbana: la ciudad formal, regida por la política y la especulación, y la informal, autogestionada, fragmentada y oportunista.

Con el tiempo, la tolerancia política hacia la informalidad aumentó. La falta de control estatal, el potencial de autoconstrucción y la posibilidad de construir sin propiedad del terreno permitieron que este modelo se extendiera rápidamente.

Impulsada por el caos ambiental y el ingenio humano, la Ciudad Informal superó a la anterior. Lo que queda de la ciudad histórica sobrevive dentro de los llamados "barrios de servicios": enclaves aislados rodeados de dobles muros donde la gente vive confinada por el miedo social.

En un gesto liberal clásico, la ciudad terminó imitando a los barrios marginales.

 

BARRO URBANO

El entorno urbano ahora debe proteger a los habitantes de la radiación ultravioleta extrema: diez minutos de exposición directa al sol provocan quemaduras en la piel.

Las olas de calor, las fuertes lluvias y el aumento del nivel del mar han hecho que el suelo sea inhabitable. Las calles están permanentemente inundadas e inutilizables para vehículos convencionales.

Aceras, bordillos y calles pavimentadas yacen sepultadas bajo capas de barro. Y la vegetación crece con fuerza.

 

LOGICA CONSTRUCTIVA

Al principio, los módulos eran artesanales, de baja tecnología, construidos con materiales naturales del Delta y transportados en canoa, ya que los camiones ya no podían acceder al terreno fangoso. No se utilizaban máquinas, evitando las emisiones de carbono y la gran huella operativa.

Los arquitectos se convirtieron en constructores. Los oficios cualificados recuperaron prestigio, aunque quedaron pocos maestros artesanos. Con el tiempo, a medida que construir sobre tierra firme se volvió imposible, la construcción aérea se convirtió en una práctica establecida.

Surgieron nuevos barrios, compuestos por módulos de diseño exclusivo.

Se desarrollaron técnicas de impresión 3D para producir reproducciones pequeñas y exquisitas, basadas en diseños cuya protección de derechos de autor había expirado.

 

DENSIDAD

El colapso de la movilidad terrestre provocó una densificación extrema cerca de recursos clave.

Las familias ahora son numerosas y están mezcladas, con un promedio de dos hijos y dos mascotas por cada padre divorciado.

Con una esperanza de vida de cien años, la densidad de población de la ciudad alcanza los seis mil habitantes por hectárea.

 

99% PRIVADO:

El espacio aéreo como propiedad inmobiliaria

Con una mínima supervisión estatal, los propietarios de apartamentos se apoderaron de la ciudad.

Primero llegaron las urbanizaciones cerradas en las afueras. Luego vino la privatización de las calles de la ciudad. Ahora se construye en el espacio aéreo público.

Y todo el campo es necesario para la producción de alimentos.

 

LA VIGA COMÚN

El eterno andamiaje de la reparación de fachadas se convierte en el nuevo tejido conectivo de la ciudad: puentes colgantes sobre el barro.

El sistema se basa en acuerdos informales, sin notario, entre propietarios de apartamentos ubicados uno frente al otro. Desarrollan conjuntamente una Viga Común, creando una plataforma compartida que ancla la Red de Espacios Comunes (CSN, por sus siglas en inglés) (una versión renovada de la antigua servidumbre de paso).

Este elemento se convierte en el centro de la vida compartida: alberga cocinas y áreas de almacenamiento comunes, siempre accesibles para los residentes de cada unidad CSN: los inquilinos.

 

UN NUEVO SISTEMA DE VIVIENDA: LA PLATAFORMA

La aplicación MyCSN gestiona todas las actividades de alquiler.

Cada residente crea su Vivienda Personalizada eligiendo sus co-módulos: un co-módulo para dormir, un co-módulo para sala de estar, un co-módulo para mesa de comedor, una co-oficina, un co-baño, una co-terraza, una co-barbacoa, un co-módulo para cine en casa y un co-módulo para yoga. Cada unidad básica incluye cocina común y trastero.

Los co-módulos se alquilan por hora. Los periodos de alquiler tienen una duración de hasta doce semanas, tras las cuales los precios pueden variar y es necesario volver a reservar.

Nada es estable, todo cambia.

Equipo de proyecto:

Lea Bichon Soustiel, Juan Griffi, Pilar Pazos, Ines Cudel, Dolo Heredia

DG: Nico Smud / Santiago y Nicolas

Herreria: Facundo Huidobro

Audiovisual: Manuel Barenboim / Motion Principles

Photos: Pablo Gerson

Ancla 2

INFORMAL FLOOD

Speculation on a possible future for the Latin American City

Case Study: Buenos Aires

BUENOS AIRES, 2075

The current Informal City was born out of two overlapping crises: the transformation of the urban landscape caused by climate change, and the legal instability generated by the city’s ever-changing urban codes.

HISTORY

In 2024, Buenos Aires had fifty-seven informal settlements—without land titles or access to basic services. Two parallel models of urban life coexisted: the formal city, governed by politics and speculation, and an informal one, self-managed, fragmented, and opportunistic.

Over time, political tolerance for informality grew. A lack of state control, the potential for self-construction, and the ability to build without land ownership enabled this model to spread rapidly.

Fueled by environmental chaos and human resourcefulness, the Informal City overtook the old one. What remains of the historical city survives within so-called “amenity wards”: isolated enclaves surrounded by double walls where people live confined by social fear.

In a classical liberal gesture, the city ended up imitating the slum.

URBAN MUD

The urban environment now must protect inhabitants from extreme UV radiation—ten minutes in direct sunlight causes skin burns.

Heatwaves, heavy rains, and rising sea levels have made the ground level uninhabitable. Streets are permanently flooded and unusable for conventional vehicles.

Sidewalks, curbs, and paved streets lie buried beneath layers of mud. And vegetation grows strong.

CONSTRUCTION LOGIC

At first, modules were handmade, low-tech, built with natural materials from the Delta and transported by canoe, since trucks could no longer access the muddy terrain. No machines were used, avoiding carbon emissions and large operational footprints.

Architects became builders. Skilled trades regained prestige, though few master craftspeople remained.

Over time, as building on solid ground became impossible, airborne construction became established practice.

New neighborhoods emerged, made up of exclusive designer modules.

3D printing techniques were developed to produce small, exquisite reproductions, based on designs whose copyright protection had expired.

 

DENSITY

The collapse of land-based mobility led to extreme densification near key resources.

Families are now large and blended, averaging two children and two pets from each divorced parent.

With life expectancy at one hundred, the population density in the city reaches six thousand inhabitants per hectare.

99% PRIVATE: Airspace as Real Estate

With minimal state oversight, appartment owners took over the city. 

First came gated communities along the outskirts. Then came the privatization of city streets. Now people build in the public airspace. 

And the whole countryside is needed for food production.

THE COMMON BEAM

The eternal scaffolding of facade repair becomes the city’s new connective tissue—suspended bridges over mud.

The system relies on informal, non-notarized agreements between apartment owners from across the street from each other. They jointly develop a Common Beam creating a shared platform that anchors the CSN – Common Space Network (a reimagined version of the old right-of-way easement).

This element becomes the center of shared life: it holds communal kitchens and storage areas, always accessible to the residents of each CSN unit: the renters.

 

 A NEW HOUSING SYSTEM: The PLATFORM

The MyCSN app manages all rental activity.

Each resident creates their Curated Home by choosing their selection of co-modules: a sleeping co-module, a living-room co-module, a dinner table co-module, a co-office, a co-bathroom, a co-deck, a co-barbecue, a co-home theater module, a co-yoga scape module. Each basic unit includes the communal kitchen and storage space.

Co-modules are rented by the hour. Rental periods last up to twelve weeks, after which prices may change and rebooking is required.

Nothing is stable, everything changes. 

Project Team: 

Lea Bichon Soustiel, Juan Griffi, Pilar Pazos, Ines Cudel, Dolo Heredia

DG: Nico Smud / Santiago y Nicolas

Herreria: Facundo Huidobro

Audiovisual: Manuel Barenboim / Motion Principles

Photos: Pablo Gerson

bottom of page